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Blockchain: guía para principiantes

Diferentes criptomonedas Fuente: Pixabay Hasta no hace demasiado tiempo, escuchar hablar de criptodivisas o de blockchain, el término que va a ocuparnos aquí, parecía algo más de ciencia ficción que de esa realidad que todos compartimos. Sin embargo, a día de hoy es posible afirmar que el blockchain está ganando enteros como sistema de intercambio de divisas y, además, se están desarrollando aplicaciones para el día a día de muchas personas. Pagar en una tienda, registrar propiedades o jugar en un casino, actualmente solo el 15 % de los que existen aceptan Bitcoins, son tareas que pueden mejorar con el blockchain, así que nos disponemos a explorar a fondo este aspecto de las criptodivisas.

¿Qué es el blockchain?

Realmente, entender lo que es el blockchain no es nada complicado. Puede que sacar conclusiones sobre las repercusiones que tendrá a largo plazo sí lo sea, pero la idea básica de esta tecnología es bastante sencilla. Vamos a partir de un ejemplo para que todo pueda entenderse mejor: si alguien quiere hacer una transferencia a otra persona tiene que utilizar un banco como intermediario y aceptar explícita e implícitamente las condiciones que esta entidad financiera imponga. Entre estas condiciones puede haber detalles de control financiero, otras de protección de datos privados y, por supuesto, comisiones que a veces pagamos y que no tenemos ni la menor idea de las razones que obligan a ello. La situación que se desprende de esto es que el banco en cuestión, da igual el que sea, centraliza todo el flujo de información relacionado con la transacción y, por supuesto, también los aspectos económicos de la misma. En definitiva, la operación se lleva a cabo, pero ni la persona que realiza la transferencia ni quien la recibe tienen el menor control sobre la situación, ya que solo lo ejerce el programa informático que opera de fondo. Pues bien, aquí es donde la cadena de bloques, blockchain en el lenguaje de los expertos en criptodivisas, entra en juego. Básicamente, lo que hace este sistema de transacciones es sustituir los intermediarios, es decir, el banco en el ejemplo que proporcionamos antes, por una red P2P que controla de forma anónima los procesos de intercambio de criptodivisas como el Bitcoin.

Cómo funciona el blockchain

En el apartado anterior solo hemos apuntado que el blockchain es un sistema que sirve para sustituir a intermediarios como el banco dentro de transacciones que en este caso se realizan con criptomonedas, aunque también podrían efectuarse con dinero común. Ahora le toca el turno a un apartado en el que es necesario profundizar más, ya que, si se entiende cómo funciona el blockchain, se comprenderá perfectamente lo que es. Los dos personajes que citábamos con anterioridad y que querían completar una transferencia entre uno y otro pertenecerán dentro del blockchain a una comunidad que se encargará de comprobar que el proceso de intercambio de divisas es lícito para evitar aspectos negativos como la especulación o la evasión de fondos. La persona que quiere hacer la transferencia deberá comunicarlo a la red a la que pertenece de forma que el movimiento se expresará en forma de bloque. Todas las partes de la red conocerán los detalles de la transacción, aunque no la identidad de quienes desean procesar el movimiento. Dicha transacción queda a expensas de que la red apruebe el bloque que la representa, momento en el que este bloque se añade a una cadena y, finalmente, el dinero pasa de un usuario a otro creándose así la cadena de bloques. El conocimiento de los usuarios de la red se limita únicamente a saber que de una cartera a otra se quiere traspasar un número determinado de fondos. Se comprueban que esos fondos existen y se valida la operación, por lo que el blockchain, dicho de una forma muy sencilla, no es más que un enorme libro de cuentas que todos los usuarios van actualizando poco a poco. Es fácil entender que aquí todos los usuarios tienen parte de responsabilidad y que ponen en juego tiempo y, por supuesto, dinero, por lo que la transparencia es máxima y la seriedad de quienes se dedican al blockchain incuestionable. Esa cadena de bloques se va completando paso a paso con la formulación de miles y miles de transacciones compuestas por la red de particulares. Cuando la cadena de bloques llega a su máximo, se da uno de los momentos más importantes del proceso: su validación o sellado. El Bitcoin es una de las criptomendas que se pueden usar en el blockchain. Fuente: Pixabay

Validar una cadena: la importancia de la minería

¿Has oído hablar alguna vez de la minería de criptodivisas? Si la respuesta es no, entonces debes saber que es la única forma en la que se generan nuevos Bitcoins o cualquier otra criptodivisa. El proceso de minería es un trabajo que permite a particulares o grupos de personas, los conocidos como pools, encontrar nuevas criptomonedas con las que engordar sus cuentas. Pues bien, la minería no es más que el proceso de validación o sellado de los datos que componen una cadena de bloques o blockchain. Cuando una cadena de bloques queda cerrada y completada, el usuario que lo consigue obtiene por su trabajo una cantidad variable de criptomonedas que pasan directamente a su cartera. De ahí debe entenderse el empeño de muchos usuarios en realizar este trabajo de la forma más seria posible, ya que lo que hay en juego es mucho dinero si se tiene en cuenta que la cotización de un Bitcoin es realmente alta en la actualidad. Es más, esta posibilidad de negocio es lo que ha llevado a muchas personas a agruparse en cooperativas virtuales que reparten los beneficios de forma regular. Tampoco hay que olvidar que los equipos informáticos capaces de llevar a cabo la minería son realmente costosos, por lo que el blockchain y sus beneficios exigen un esfuerzo cada vez mayor por parte de los usuarios. Al término del proceso, el libro de cuentas que es un blockchain es algo completamente seguro y transparente y se han eliminado conductas maliciosas como la malversación, el desvío de capitales o cosas similares, lo que representa uno de los aspectos más positivos del blockchain como técnica de intercambio de capitales.

¿Para qué se puede usar el blockchain?

Después de comprender de qué se trata y cómo funciona, y sabiendo que una de sus aplicaciones es la de obtener nuevas criptodivisas a través de la minería, no está de más preguntarse cómo puede usarse el blockchain en el día a día. Dejando de lado algunos experimentos de financiación de nuevas empresas que están puestos en duda, una de las aplicaciones más actuales viene de parte de la propia banca que ha implementado el consorcio R3 para hacer más transparentes sus movimientos a través del blockchain. Igualmente, TenX es una start-up que ha creado una tarjeta prepago que se carga con criptodivisas, pero que puede usarse en cualquier comercio de forma convencional. Sus movimientos quedan registrados mediante el blockchain, lo que abre las puertas a un futuro en el que los movimientos financieros cotidianos sean cada vez más populares. La identidad digital o el registro de propiedades son también sectores en los que se está aplicando el blockchain. Con todo, seguro que el futuro trae nuevas posibilidades, y es que este sistema de control está demostrando ser uno de los más efectivos de cara al futuro.


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